martes, 15 de enero de 2008

Sin prejuicios


Cambiar el orden de las cosas, sacarlas de su contexto habitual es un buen paso para desterrar prejuicios, para comenzar a verlas de otra manera. Lo que se llama realidad no es más que una serie de posibilidades. El espíritu creativo juega con esas posibilidades y configura su propia manera de interpretar lo que le rodea.

Este colador se ha transformado en otra cosa. Quizás sólo necesitaba del marco apropiado.

Los prejuicios inducen a catalogar los conocimientos en cajones etiquetados. Por función, por edad, por sexo, por raza, por nacionalidad y por todo aquello que sirva para etiquetar. Demasiados cajones. Tarde o temprano se pierde alguna llave.

Las personas llenas de prejuicios suelen hablar de crisis, de pérdida de valores.

Qué va. Lo que pasa es que se les perdió alguna llave.


1 comentario:

Anónimo dijo...

Yo conservo todas la llaves... Pero creo que he perdido algún tornillo!!!! No hablamos de lo mismo, verda'???!!! Jajaja... =D

"Las llaves están en el fondo del mar...Tralara" (Vanexxa)

Besitos,