lunes, 14 de enero de 2008

Pienso mientras existo

He leído en algún sitio que Descartes estuvo encerrado veinticinco años hasta dar con su "pienso, luego existo". Seguramente será una exageración. Con la de lavadoras que da tiempo a poner en veinticinco años. ¿Qué pensaría su mujer? ¿Quién le proporcionaría la comida y demás cosas necesarias para subsistir? Y además la frase no es para tanto. Yo creo que la correcta es "Pienso mientras existo", mientras hago la compra, mientras trabajo, mientras saco adelante a mis hijos.
Me hubiese gustado hablar con las mujeres que rodearon a tanto hombre sesudo que protagonizan nuestra historia con mayúsculas. Seguro que tendrían más de una cosa que decir.
Ellas, las mujeres en general, no han pasado a la Historia.
Estaban muy ocupadas en la infraestructura cotidiana. En organizar las pequeñas cosas que configuran la vida. Para que ellos brillasen. Para garantizarles la vida.
El trabajo doméstico siempre ha estado infravalorado.
Pero mañana yo le haré un homenaje.
La pista es: Hay que cosas que ya no cuelan.

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