domingo, 13 de enero de 2008

Una simple silla

Está bien tener ideales, pero soy más bien de ideas.


Me gustan las personas que sueñan con algo y lo llevan a la práctica, independientemente de los resultados
.
Estoy muy agradecida al inventor de la silla, por ejemplo, porque nos creó un espacio individual.


La historia y la filosofía están llenos de nombres para explicar lo que somos y por qué somos, pero nada mejor que la silla para comprender la historia de Europa.
Nada hubiera sido igual de haber continuado sentados en bancos corridos, con el vecino invadiendo tu mente.


La silla se convirtió en el soporte para el pensamiento independiente.
El banco corrido quedó para los internados, las cárceles, las iglesias y los parlamentos.


Los objetos ordinarios provocan hechos extraordinarios.

Seguiré contando.









1 comentario:

eres_mi_cruz dijo...

¿hola?...

hola...

entrar en primeras entradas es como cuando de niño entrabas en una casa abandonada...
mantienes la emoción porque piensas que en alguna habitación habrá un mago húngaro que te invitará a café...

hola, soy un dispersado...
y entré por una farola de El Porvenir...
Gracias por haber venido y... beware...